lunes, 20 de febrero de 2012

LA MEMORIA HISTÓRICA.

La denominada Memoria Histórica, ha generado siempre mucha polémica y controversia. Creo que fundamentalmente, por que no se ha explicado bien, por parte de los que tenían la tarea de explicarlo, políticos de altura. En segundo lugar, porque no se le puso el nombre adecuado.
Deberían haberla llamado Ley por la Dignidad de nuestros muertos.
Así se entiende mucho mejor, nadie discute, que todos los muertos tienen derecho a un entierro digno, a que sus familiares tengan un sitio donde poder honrarlos, recordarlos...
Los que defendemos esa ley, lo hacemos principalmente por que somos parte interesada, creemos en la libertad de las personas para elegir una creencia u otra, pensamos que la libertad es uno de los bienes más preciados que tiene el ser humano y creemos en la justicia.
En Prado del Rey, desde el año 1934 al 1936, ocurrieron hecho muy graves, los Gobiernos Socialistas, convencidos de que nuestras calles y colegios no podían llevar el nombre de aquellos, que tras una sublevación contra el orden instaurado y votado, La República, nos habían llevado, primero a una Guerra Civil y después a una de las represiones más brutales que se recuerdan.
Decidimos como una de las primeras medidas, cambiar el nombre de estas calles, plazas y colegios que recordaban la Dictadura, al Dictador y a los militares sublevados.
Se creo un grupo de trabajo que encabezaba D. Antonio Ramos, estudio la evolución de los nombres de las calles durante nuestra historia, se recupero el nombre más antiguo conocido, que no tuviese ninguna relación con la guerra civil. Así quedó.

Aprovechamos para embellecer nuestras fachadas, colocando esos nombres en bonitos azulejos, que son los que podemos ver por nuestras calles.
Al Colegio le quitamos el nombre del Dictador y le pusimos el nombre del fundador de Prado del Rey, D. Pablo de Olavide, desde mi punto de vista y respetando siempre las opiniones de los demás, con más méritos que Franco para que los poblaores le recordemos.
Pero faltaba lo más importante, recordar a aquellos y aquellas, asesinados y desaparecidos, que todavia yacen en lugares desconocidos. A las puertas del Cementerio se erigio un Monolito que recuerda a esas personas, durante unos años se organizaron charlas, conferencias... a las que asistieron historiadores que amparados en la ley de memoria historica, han avanzado bastante en la recupreación de la historia de nuestros pueblos durante esos años.
Se publico un libro, en el que aparecen detallados, datos e informes de lo que ocurrio en Prado, de esas personas desaparecidas, de su posible paradero.
Les debemos, esa dignidad, con la que empezaba. No vamos a parar hasta conseguirlo, no es remover el pasado, es desear para nuestros muertos el mismo descanso que tienen los que lucharon del "bando nacional" durante el "glorioso Alzamiento" del "Generalísimo Franco", contra La República que habían votado mayoritariamente los españoles.

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